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lunes, 21 de abril de 2025

GUISO DE SECRETO A LA CERVEZA CON PORTOBELLO

Secreto de cerdo ibérico guisado con champiñon Portobello a la cerveza roja tostada 


Hoy comparto con vosotros un delicioso guiso de carne de cerdo con una salsa espectacular.
He utilizado secreto ibérico, un corte de carne de sabor excepcional realzado por esta manera de prepararlo tras su marinado con especias.
Probadlo.

Ingredientes:
1 kg de secreto ibérico
1 botella de 33 cc de cerveza roja
1/2 pimiento rojo
1 cebolla
1 zanahoria
12 champiñones Portobello no muy grandes
1 taza de tomate triturado
1 pizca de pimienta molida
1 cda de orégano
1 cdta de tomillo seco
1 y 1/2 cdta de pimentón agridulce
2 hojas de laurel
1 cdta de ajo en polvo
1 cda de Maizena
1 cda de miel
zumo de una naranja
aove
sal

Preparación:
Trocear la carne y ponerla en un cuenco sazonada con una pizca de sal, el orégano, el tomillo, el ajo molido, el laurel, la pimienta y el pimentón. Mezclar bien para que toda la carne se impregne y dejar reposar una hora como mínimo. Mejor de un día para otro en el frigo.
Cortar la cebolla en rajitas, el pimiento en tiras y la zanahoria en rodajas. Pocharlas en una olla con un chorrito de aceite y retirar los vegetales del aceite, separando aparte la zanahoria y el pimiento por un lado y la cebolla por otro. 
Pasar la cebolla pochada, con el tomate, por la trituradora y reservar.
Poner la carne en la olla con el aceite que ha quedado y sellarla. 
Añadir el triturado de cebolla y tomate, el pimiento y zanahoria reservados y dar un par de vueltas.
Disolver la Maizena en el zumo de naranja e incorporar a la olla junto con la cerveza y la cucharada de miel.
Cocinar a fuego lento durante 50 minutos.
Rectificar de sal y añadir un poquito de agua si se espesa mucho la salsa.
Echar los champiñones lavados y cortados en cuartos.
Subir un poquito el fuego y cocinar 10 minutos más.
Resultado delicioso con una salsita espectacular.


sábado, 11 de diciembre de 2021

MANITAS DE CERDO EN SALSA DE PIMIENTOS DEL PIQUILLO

Manitas de cerdo en salsa de pimientos del piquillo

El cerdo, animal sin desperdicio, ha sido hasta hace unas décadas un elemento primordial de la alimentación y la base de la despensa de innumerables hogares. 

La carne de cerdo es un producto fundamental en la gastronomía española, y sus elaboraciones constituyen un capítulo muy importante de nuestra cocina tradicional.

La matanza era un momento muy importante para la economía de muchos hogares, constituyendo una fiesta el día que se celebraba. 

Fruto de la necesidad se aprovechaba el animal a conciencia, por ello la gastronomía española tiene recetas para utilizar todas las partes del animal.

Las manitas de cerdo en salsa son un guiso tradicional que se puede encontrar en los recetarios de toda España. Cada lugar tiene su estilo y sus variedades.  

Hoy he preparado unas deliciosas manitas con una salsa de pimientos que están que quitan el sentido.

.

Ingredientes:

4 manitas cortadas a lo largo

la parte verde de un puerro

1 zanahoria

1/2 cebolla

2 hojas de laurel

1 cdta de clavo

1 cdta de pimientas en grano

1 ramita de perejil

agua 

sal

Para la salsa

1 cebolla y media

la parte blanca de un puerro

1 pimiento verde

1 pimiento rojo pequeño

1 vaso de tomate triturado

1 vaso de buen vino tinto oloroso, (en mi caso Montilla Moriles)

2 rebanadas de pan tostado

50 cc de aceite de oliva virgen extra

6 dientes de ajo

8 cucharaditas de carne de pimiento, (yo utilicé carne de piquillos)

750 cc de caldo de carne (empleé el obtenido en la cocción de las manitas)

sal

Preparación:

Lavar bien las manitas, tras afeitarlas, y poner a cocer junto con el puerro, zanahoria, cebolla, laurel, perejil y especias, cubiertas de agua y con una cucharada de sal. 

En olla rápida el tiempo empleado en su cocción es de 30 minutos.

Elaboración de la salsa:

Mientras cuecen las manitas trocear menuda la cebolla, los pimientos, el puerro, los ajos y poner a sofreír con el aceite en un cazo o sartén grande, durante 15 minutos aproximadamente.

Añadir el vino, dar un par de vueltas para que evapore el alcohol y a continuación agregar la carne de los pimientos, el tomate, el pan roto a trocitos y el caldo.

Cocinar a fuego medio-alto durante unos 20 minutos, mas o menos.

Dejar enfriar y triturar bien con la batidora de varilla, con cuidado de no quemarse,

Poner las manitas escurridas en un recipiente ancho y bajo, de capacidad suficiente, y preferiblemente con tapa. 

Echar la salsa sobre las manitas y cocinar a fuego medio-bajo durante unos 8 o 10 minutos mas, tapadas para que no salpiquen.

Servir calientes y con un mucho pan.

sábado, 1 de agosto de 2020

LOMO DE CERDO EN SALSA DE CEREZAS


Lomo de cerdo marinado en licor, con salsa de cerezas.


Ya publiqué en este blog un par de entradas relativas a la salsa de cerezas y su uso como aderezo de carnes de cerdo.

En esta ocasión y motivado también por razones logísticas, he tenido que consumir una pieza de lomo de cerdo y unas cuantas cerezas. Así que, manos a la obra, he decidido preparar la carne, marinada en un licor de cerezas y acompañado de una salsa, diferente a la anterior.

Ingredientes: (para 4-6 personas)
Una pieza de lomo de unos 900 gr. Aproximádamente
Una copa generosa de licor de cerezas.
Media cebolla
200 gr de cerezas
100 gr de pimientos rojos asados
Una cucharadita de hojas de cilantro secas
Una pizca de mezcla de 5 pimientas
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Agua

Preparación:
Pulir de grasa la pieza de lomo y pincharla varias veces con una aguja.
Poner a marinar la carne, en un recipiente adecuado, con el licor de cerezas, el cilantro y la pimienta.  Dejar como mínimo un par de horas en el frigo, volteandola varias veces.
(Si no se dispone de licor de cerezas pienso que puede quedar rico si se macera en moscatel)



Mientras, picar la cebolla y poner a pochar en una sartén con el aceite.
Cuando la cebolla esté tierna, deshuesar las cerezas y añadir a la sarten partidas por su mitad.
Rehogar unos minutos y añadir el pimiento cortado en tiras.
Poner un poco de sal y cocinar todo a fuego medio durante unos 10 minutos.



Retirar del fuego, dejar que se enfrie un poco y triturar con la batidora. Probar y corregir de sal. Reservar aparte.
Sacar la carne de la marinada, y escurrirla bien, reservando el líquido de maceración.
Cortar la carne en chuletas mas gruesas que finas.
Poner aceite en otra sartén y pasar las chuletas, vuelta y vuelta, que se doren por fuera pero queden jugosas por dentro.
Poner las chuletas en una cazuela y añadirles sal
Arrastrar los jugos de la sartén vertiendo en ella el líquido reservado de la maceración, uede ayudarse echando medio vasito de agua. Incorporar los jugos a la olla.
Cubrir las chuletas con la salsa triturada, agitar un poco la olla para que se mezclen los sabores y cocinar durante unos 10 minutos, a fuego suave, dejando que reduzca un poco la salsa.
Y no olvideis servir con un buen pan, que la salsa bien lo merece.


¡Qué aproveche!








jueves, 1 de agosto de 2019

CODILLO DE CERDO A LA HIPOCRATICA


Codillo de cerdo guisado con Vermouth o Codillo a la Hipócrates

Según se cree, fue Hipócrates, médico de la Antigua Grecia, considerado como el padre de la medicina, quién elaboró un vino de hierbas o vino hipocrático, que pudiera ser la base del actual Vermouth.

Al parecer, puso a macerar flores de ajenjo y hierbas aromáticas en vino, obteniendo una bebida muy similar al actual aperitivo.

Vaya pues esta receta dedicada al precursor de esta amarga y aromática bebida en la que hoy hemos macerado el codillo.



                                                                 Codillo al Vermouth


Ingredientes:

Dos codillos de cerdo en salmuera
1 vaso generoso de Vermouth rojo
1 hoja de laurel
1 puerro grande, solo la parte blanca
1 cebolla pequeña
1 zanahoria
1 diente de ajo
2 clavos
1 cucharadita de pimienta negra en grano
sal
aceite de oliva virgen extra

Como guarnición: una taza de guisantes, congelados o en conserva y 3 o 4 tomates de rama pequeños.


Peparación:

Lavar los codillos, abrir por la mitad y poner a macerar con el vermouth, el clavo, la pimienta y el laurel. Tapar con film de plástico y dejar en el frigo durante 3 o 4 horas, siendo preferible hacerlo el día de antes.

Una vez macerado, sacar los codillos del líquido de maceración escurrir bien, colar el vermouth y reservar, rescatando así mismo los granos de pimienta, el clavo y el laurel.

Añadir un poco de aceite a una cacerola, poner el ajo machacado y dorar los codillos ligéramente en él.

A continuación cubrir de agua los codillos, poner el puerro, la cebolla, la zanahoria, el laurel, el clavo y los granos de la pimienta. Llevar a ebullición y a continuación bajar a fuego medio-bajo, dejando cocer tapado al menos una hora, evitando que se consuma el agua de la cocción.

Una vez el codillo esté cocido, la piel tiene que estar blanda de aspecto casi gelatinoso, fácilmente se debe poder pinchar con un tenedor y la carne ha de estar tierna pero firme.

Extraer los codillos y escurrir el caldo de la cocción, que debemos reservar. Retirar el clavo y el laurel, así como todas o parte de las pimientas, y a continuación, triturar las verduras hasta obtener un puré o salsa de consistencia no muy espesa, para lo cual añadiremos caldo de la cocción si fuera preciso.

Partir cuidadosamente los codillos en trozos más pequeños y poner en un recipiente adecuado, cacerola baja con tapa o similar. Añadir el vermouth que habíamos reservado al principio, los guisantes y los tomates cortados por la mitad. Dar un breve hervor y añadir ahora la salsa o puré de las verduras, corregir de sal y mantener unos 20 minutos tapado y a fuego bajo, meneando de vez en cuando el recipiente para que ligue la salsa con la gelatina que desprende el codillo. Añadir caldo de la cocción si fuera necesario para obtener nuestro punto de consistencia deseado.


Y "Juro por Apolo, por Esculapio, Higia y Panacea y pongo por testigos a todos los dioses y diosas que este codillo está exquisito..."








martes, 9 de septiembre de 2014

AGUJA DE CERDO EN SALSA DE CEREZAS


Cabezada de cerdo con salsa de cerezas

La cabezada o aguja de cerdo, aunque es considerada una carne de segunda, bien elaborada resulta muy jugosa.
No tiene la presencia de otros cortes pero resulta más económica sin perder cualidades culinarias.
Es una carne no demasiado magra que por sus finas vetas de grasa resulta mas tierna y menos seca que otras. Esta presencia de grasa da a la carne su suavidad y contenido de sabor. Además se trata de ácidos grasos saturados y ácidos grasos mono-insaturados, ácidos grasos omega 3, es decir grasa buena.
A continuación he preparado aguja de cerdo con salsa de cerezas, una combinación sorprendente.

Ingredientes:

1k de aguja de cerdo fresca en filetes gruesos
1/2 cebolla pequeña
1 pimiento rojo asado en tiras
2 dientes de ajo
una ramita de romero
pimienta blanca molida
sal
aceite de oliva virgen extra
caldo de verduras
200 ml de salsa de cerezas (Ver receta anterior)





Preparación:

Cortar los filetes a la mitad, salar ligeramente y freír, pero no demasiado, en aceite de oliva y reservar.
Pelar y trocear los ajos, picar muy finamente la cebolla y poner a sofreír en la misma sartén donde se ha frito la carne.
Cuando este todo bien rehogado, pero no dorado, añadir los pimientos, medio vasito de caldo de verduras y dejar reducir un poco.
Añadir los trozos de aguja, una pizca de pimienta, la ramita de romero y la salsa de cerezas. Corregir de sal.
Dejar a fuego medio-bajo unos 15 minutos, para que termine de cocinarse la carne y la salsa reduzca un poco.

¿Quién puede resistirse a mojar pan en esta salsa?


jueves, 13 de febrero de 2014

COSTILLA DE CERDO IBÉRICO CON SALSA DE ARÁNDANOS


Costilla de cerdo ibérico con salsa de arándanos

Ayer no me pude resistir a la tentación de comprar un poquito de costilla de cerdo ibérico, la verdad es que tenía muy buena pinta. La siguiente cuestión era decidir cómo la preparaba. No me apetecía preparar un adobo, buscaba algo diferente. Tampoco me parecía adecuado destinarlas a un rancho, así que se me ocurrió ponerlas con una salsita, y entonces fue cuando se me encendió la bombilla. Y este es el resultado.




Ingredientes:

600 gr de costilla de cerdo ibérico carnosa
½ cebolleta
1 pimiento verde
la parte blanca de un puerro pequeño
2 dientes de ajo
1 copita de Pedro Ximenez
1 copita de vino blanco seco (en mi caso Pajarilla de Magallón)
1 tazón de caldo de verduras
1 pizca de pimienta negra
1 pizca de orégano
¼ cucharadita de Ras El Hanout
1 vaina de cardamomo
2 cucharadas soperas colmadas de mermelada de arándanos
aceite de oliva virgen extra
sal


Preparación:

Picar finas las verduras y sofreír con el ajo en un poco de aceite.

Cuando estén doradas retirar las verduras al vaso de la batidora, añadir las especias y el caldo y triturar.

En el aceite anterior freír la costilla, que se haga bien por todos los lados, echar la sal al final.

Añadir los vinos, dejar reducir un poco, no demasiado.

Añadir las dos cucharadas de mermelada de arándanos y la vaina de  cardamomo, remover.

Incorporar las verduras trituradas inmediatamente, mezclar bien, corregir de sal y dejar cocinar aproximadamente 25 minutos.

Añadir mas caldo si espesa demasiado.

Dejar reposar cinco minutos.

Retirar la vaina de cardamomo y servir.

¡Buen provecho!


lunes, 10 de febrero de 2014

CHORIZO CASERO AL ESTILO RIOJANO


Chorizo casero estilo riojano


Uno de los productos derivados del cerdo como es el chorizo adquiere personalidad propia en La Rioja, donde existe una floreciente industria dedicada a su fabricación, amparada por la IGP, Chorizo Riojano.

El chorizo riojano, dulce o picante, se produce en fábricas modernas o en obradores más pequeños, siguiendo la tradicional elaboración que se ha llevado a cabo en los hogares de muchos pueblos y que todavía subsiste en la actualidad.

Es un chorizo sin aditivos, hecho con carne magra de lomo y panceta, pimentón, ajo y sal, en forma de sarta o herradura y formando piezas de no menos de 200 gramos.

Esta que viene a continuación es la receta con la que hace unas semanas elaboramos 18 kilos de chorizos en casa de mi suegra. Para ello se utilizó una picadora que le regalamos hace un par de cumpleaños, y que fué uno de los regalos que más ilusión le ha hecho.



Ingredientes:

Por cada kilo de carne:   (*)
800 gr de lomo de cerdo
200 gr de panceta fresca
38 gr de pimentón, mezcla de dulce y picante al gusto
21 gr de sal
2-3 dientes de ajo, según gusto
tripa delgada de cerdo (es lo más difícil de conseguir, un charcutero de confianza puede proporcionarla)
hilo grueso de algodón, rojo para el picante, blanco para el dulce.

(*) Hay que tener en cuenta que en el secado se produce una merma aproximada de un 20%

Preparación:

Es muy importante conservar la carne y la panceta en el frigorífico, a la temperatura más baja posible. Incluso recomendable tener la panceta en el congelador un par de horas antes de picar.

Cortar la carne y la panceta a cuchillo en trozos manejables.
Picar las carnes en la picadora y dejar en un recipiente adecuado, que en los pueblos suele ser un barreño.

Disolver el pimentón en un poco de agua y añadir a la carne picada. Amasar minuciosamente el picadillo con las manos para mezclar bien, añadir la sal y los ajos muy picados o triturados y continuar dando vueltas.

Tapar el recipiente con un paño y dejar reposar toda la noche en lugar muy fresco.

Al día siguiente, preparar la tripa, desalandola, pues suele comercializarse en salmuera.

Con el accesorio adecuado de la máquina picadora, embutir el picadillo en la tripa, en tramos de unos 60-70 cm.

Se van atando los tramos formando las sartas y dejándolos sobre una superficie plana.

Hay que pinchar los chorizos, con una aguja desinfectada, para que no se formen burbujas de aire.

Una vez embutidos, es conveniente colgarlos en un lugar fresco y sin corrientes de aire con los extremos hacia abajo.

Al cabo de unos tres días, se les da la vuelta y se cuelgan por la cuerda dejándolos en un sitio fresco, seco y aireado. Hay que dejar separación entre ellos para que el aire pueda circular, de manera que se vayan secando durante unos 40 días.









¡Pero hay gente que no puede esperar 40 días!








martes, 12 de noviembre de 2013

MORCILLA CON SALSA BORSCH DE TOMATE Y PANCETA


Morcilla con salsa borsch de tomate y panceta

Es un placer ir a la Rioja, la cuna de mi mujer, y traer de allí los exquisitos frutos que aquella pródiga tierra nos ofrece.  

Ni que decir tiene que sus vinos son lo más conocido y valorado, pero hay otros muchos excelentes productos como son los pimientos, los afamados chorizos y demás productos del cerdo, entre los que se encuentran las morcillas. 

En concreto la morcilla salada de herradura de Foncéa, que no es igual a la que comúnmente se puede encontrar en Zaragoza, puesto que no lleva avellanas o piñones, ni tampoco canela, anís o azúcar entre sus ingredientes, sino que aparte de la sangre, la manteca, la cebolla, la sal y el arroz, incluye pimienta, lo que le da un paladar especial.

Suele consumirse, como en todas partes, formando parte del compango de cocidos y pucheros de alubias, garbanzos y lentejas, simplemente frita o acompañada del omnipresente tomate. 

Pero aquí os presento una preparación especial.  La acompaño de una salsa que he llamado “borsch”, en la que la remolacha deja un punto de dulzura compensando quizás la acidez del tomate y el contrapunto salado de la panceta.




Ingredientes:

1 morcilla de herradura: (Morcillas Montse, Foncea, La Rioja)
1 tomate grande maduro
1 remolacha cocida en conserva
1 diente de ajo
½ cebolla pequeña
3 lonchas de panceta curada
1 cucharada de manteca de cerdo
sal
Aceite de oliva virgen extra

Preparación:

Cortar la morcilla en trozos de unos 3 o 4 cm. Freirla en aceite de oliva y una vez frita, reservar en plato aparte.

Retirar de la sartén el aceite, dejando tan solo el que baña las paredes y calentar en ella la manteca.

Cuando esté caliente saltear la panceta cortada a tiras y reservarlas.

En la misma sartén añadir el ajo aplastado con la hoja del cuchillo y pochar la cebolla fínísimamente picada en la manteca.

Pelar el tomate, quitar el centro si fuera leñoso y trocearlo sobre la sartén y/o aplastarlo con tenedor de madera.

Escurrir y picar fínamente la remolacha sobre un plato, aplastarla con un tenedor y añadirla al sofrito, poner una pizca de sal, dar unas vueltas para mezclarlo todo y dejar reducir un poco a fuego medio.

Por último incorporar la morcilla y la panceta a la sartén, mantener unos minutos más y ¡Listo!








jueves, 7 de noviembre de 2013

LOMO AL CHILINDRÓN

Lomo Al Chilindrón

Mi abuela Mercedes era de Huesca, así que el Chilindrón es una salsa que ha estado presente en la cocina desde mi infancia, y que mi madre me ha hecho adorar desde siempre.  Es una perfecta combinación del tomate y el pimiento para engrandecer cualquier plato en el que se encuentre.

Aunque el Pollo al Chilindrón es el plato más conocido y emblemático, ternasco y cerdo también se prestan a ser elaboradas de este modo.


A continuación he preparado lomo de cerdo al Chilindrón, plato no apto para quienes no les guste untar pan en las salsas.




Ingredientes:

1kg de lomo de cerdo fresco en filetes algo gruesos
1 cebolla pequeña
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 tomate grande maduro
½ zanahoria
2 dientes de ajo
harina para rebozar
sal
pimienta blanca molida
aceite de oliva virgen extra
caldo de verduras


Preparación:

Limpiar muy bien el lomo de grasa y telillas.

Salar ligeramente los filetes y pasar por harina.

Freír el lomo, pero no demasiado, en aceite de oliva y reservar.

Pelar los ajos y trocear, picar finamente la cebolla, la zanahoria y los pimientos y ponerlos a sofreír en la misma sartén donde se ha frito la carne pero colando previamente el aceite empleado.

Cuando esté todo bien rehogado, pero no dorado, añadir el tomate pelado y troceado, mantener unos minutos que se haga bien el tomate, añadir un vasito o medio de caldo de verduras y triturarlo todo.

Poner la salsa obtenida en un recipiente adecuado para contener también el lomo. Añadir una pizca de pimienta, rectificar de sal y corregir con azúcar la acidez del tomate, si procede.  En mi caso no ha sido necesario al emplear una variedad bastante dulce de por sí.

Añadir los trozos de lomo y dejar a fuego medio-bajo unos 12 o 15 minutos, para que termine de cocinarse la carne y la salsa reduzca un poco.  Se puede añadir más caldo si reduce demasiado.

...no olvidar el pan para dar buena cuenta de esta salsa...






miércoles, 9 de octubre de 2013

CROQUETAS DE JAMON Y LOMO ASADO



Croquetas de jamón y lomo asado. (Reciclando en la cocina)

Para aprovechar la carne sobrante de un menú de domingo, lomo de cerdo asado a la sal, (previamente marinado en vino pajarilla y después cubierto con pimentón dulce y mezcla de hierbas aromáticas), he preparado estas croquetas, que han resultado riquísimas y muy gustosas.




Un buen aperitivo, entrante o tapa para degustar en estos días festivos.

                       ¡Felices Fiestas del Pilar 2013!


Ingredientes:

Para la masa:
300 gramos de lomo de cerdo asado, sobrante de una comida anterior
100 gramos de jamón serrano
100 gramos de jamón york
100 gramos de harina
1 litro de leche entera y del tiempo
Sal
¼ cucharadita de nuez moscada
1/2 cebolla pequeña
un vasito de caldo o jugo de carne
Aceite de Oliva Virgen Extra

Para el rebozado:
2 huevos
pan rallado

Preparación de la masa para croquetas:

Desmenuzar la carne asada muy menuda, picar muy finamente el jamón serrano y el de york .

Poner tres cucharadas soperas de aceite en una sartén suficientemente grande y sofreír la cebolla picada muy finita. A continuación, añadir las carnes y darle unas vueltas en la sartén.

Retirar ahora la carne y la cebolla. Escurrir muy bien reservando el aceite. Añadir la nuez moscada a la carne, añadir la cebolla y triturarlo todo bien, preferiblemente con una batidora de vaso.

Volver a colocar al fuego la sartén con el aceite y agregar la harina, removiendo todo bien con una cuchara de madera.

Cuando la harina haya empapado el aceite y tome un color dorado, sin dejar de remover, incorporar poco a poco la leche, removiendo bien para que vaya ligando con la harina, sin parar, para que no se hagan grumos, hasta lograr una masa uniforme.

Echar ahora la carne triturada, un poquito de sal, un poco de caldo de carne si fuera preciso y mezclar muy bien todo.

Una buena croqueta necesita una bechamel mas bien espesa, entonces se debe ir removiendo hasta que la masa esté en ese punto, y rectificar de sal al final.

Una vez lista, poner la masa en una bandeja y dejar que se enfríe.

Cuando haya perdido temperatura, meter tapada con plástico en el frigorífico, hasta la preparación de las croquetas.


Preparación de las croquetas:

Batir los huevos, con una pizca de sal, en un plato hondo y echar el pan rallado en otro plato.

Tomar una porción de masa con una cuchara y dar forma a la croqueta ayudándose de otra cuchara o con las manos, pasarla por el huevo batido, por el pan rallado y depositar en una bandeja.

Freír las croquetas, por tandas pequeñas, en una sartén con abundante aceite de oliva a fuego medio-alto, si es posible en una sartén alta y con cestillo, dando la vuelta con cuidado hasta que se doren uniformemente y depositándolas sobre papel absorbente.

¡Buen provecho!





viernes, 19 de julio de 2013

OREJA EN SALSA PICANTE


De tapas y raciones

Lejos de discusiones semánticas respecto a la diferencia entre tapa y pincho o históricas relativas al origen del fenómeno del tapeo, ya nos refiramos a ellas como banderillas, pinchos, montaditos, tapas, raciones o cazuelitas, la costumbre de ir de tapas o "de vermú" deja de ser un acto meramente alimenticio para constituir un acontecimiento social, un acto de reunión, evidenciado por el hecho de que raramente se realiza en solitario. Una costumbre hondamente arraigada y transmitida casi como ritual de padres a hijos que se lleva intrínseca en el carácter del español.
La receta que presento ahora, puede constituir tanto una ración o tapa caliente como un plato por sí solo, todo depende del entorno y circunstancia de su degustación.
Probadla pues, y disfrutadla en buena compañía.


Oreja Brava: oreja de cerdo en salsa picante



Ingredientes:

500 gr de oreja de cerdo cocida
1 cebolla pequeña
1 pimiento entreverado
1 tomate grande maduro
1 trocito de tronco de apio de 2 o 3 centímetros
aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de pimentón de La Vera picante
3 cucharadas de concentrado de tomate, o en su defecto tomate frito
1 vaso de vino blanco
1 cucharadita de pasta Harissa o Tabasco
1/2 cucharadita de vinagre
1/2 cucharadita de azucar
sal


Preparación:

Cortar la cebolla, el pimiento sin semillas y el apio en trozos menudos y sofreír en una sartén con tres cucharadas de aceite de oliva.

Cortar el tomate en daditos e incorporar al sofrito, mantener al fuego durante 5 a 10 minutos.

Al cabo del tiempo indicado añadir el pimentón, el concentrado de tomate, el tabasco, el vino blanco, medio vaso de agua, el vinagre, el azucar y 1/2 cucharadita de sal, revolver y cocinar durante otros 5 minutos más.

Una vez cocinado el sofrito, pasar todo por la batidora, triturando bien hasta conseguir una salsa homogénea.

Echar el triturado en una cazuela o recipiente adecuado y a continuación la oreja partida en trozos pequeños.

Poner a fuego medio, corregir de sal, tapar el recipiente y mantener durante unos 15 minutos, pudiendo añadir algo de agua si la salsa espesa demasiado.